miércoles, 21 de marzo de 2007

Honorio y la historia de las tabernas


A partir de hoy y hasta el próximo 24 de marzo se celebra en Carmona el I Congreso Nacional sobre “El mundo tabernario” organizado por el Ayuntamiento de esa ciudad y la Universidad “Pablo de Olavide” de Sevilla. La primera ponencia del congreso la ha leído Honorio Blasco. El texto, documentado y prolijo, es "Una posible historia de la taberna": la taberna –se llame como se llame en cada época de la historia- es el origen de todos los espacios relacionales y de hospitalidad, desde el origen de nuestra cultura hasta nuestros días.
Honorio, extremeño de Tamurejo, ya publicó en 1993 en la colección La Centena de la Editora Regional de Extremadura una incursión en el mismo tema: Tabernas for ever. Poco después fue nombrado Director General de Promoción Cultural de la Junta de Extremadura y estuvo por aquí varios años, para acabar volviendo a Hospitalet de Llobregat hace poco más de un lustro.
La afición de Honorio por las tabernas no es sólo teórica. Algunas hemos visitado juntos, porque -como él mismo dice- carne de audiencia no somos siempre, transeúntes mucho, tabernarios todos.

2 comentarios:

Manuel Peláez García dijo...

Me encanta el tema. Yo reconozco que soy hombre de tabernas, aunque ahora es dificil encontrarlas. En mi pueblo recuerdo, entre otras, las famosas del "Bicho", "Jaraco",
"Lara",etc...
En la Sevilla de los primeros 70, cuando ejercía de estudiante, alternábamos la facultad y las tabernas, y a decir verdad en estas últimas aprendíamos de aquellos "sabios" que mantenían su cátedra en algún rincón del establecimiento.
Me gustaría conocer el tenor de la conferencia de Honorio, porque leyéndole sólo se puede aprender y pasar un buen rato. Honorio, te estoy viendo pasear por la Pompeya del siglo I, entrando y saliendo de sus tabernas, con una sonrisa de oreja a oreja yo estoy en el foro, ahora te gojo.
Un abrazo

Agustín Romero Barroso dijo...

Por si el tal Honorio lee esto: No sé si sabe que en muchos pueblos del sur extremeño, en la posguerra social abierta de 1936-39, algunas casas particulares se convierten en tabernas, o lugares tabernarios, con el indicativo de una rama de olivo colgada en la fachada, que indicaba a los vecinos que se podía entrar a beber y tal. Por lo menos así lo he recogido testimonialmente en Llerena, y de muchos informantes. No sé si eso es "tabernario" o tiene que ver con la taberna.
Interesante todo esto de la cultura profunda.