domingo, 28 de octubre de 2007

Fernando Aramburu premiado con el "Dulce Chacón" de narrativa española


El escritor vasco Fernando Aramburu ha ganado el IV Premio Dulce Chacón de narrativa española con su obra Los peces de la amargura editada por Tusquet. El jurado se reunió en Zafra el viernes pasado presidido por Rosa Regás e integrado por Ignacio Martínez de Pisón, Félix Grande, Luis García Jambrina, Soledad Puértolas, Isabel María Pérez, María del Carmen Rodríguez y Luciano Feria. Los otros finalistas han sido El abrecartas (Anagrama), de Vicente Molina Foix; La piedra en el corazón (Círculo de Lectores), de Luis Mateo Díez; Llámame Brooklyn (Destino), de Eduardo Lago y Ninguna necesidad (Mondadori), de Julián Rodríguez, aunque parece que el asunto se dilucidó finalmente entre Aramburu y Molina Foix, reproduciendo así, pero con resultado inverso, el debate final de hace diez días en el jurado del Premio Nacional de Narrativa que acabó ganando el escritor catalán.

Los peces de Aramburu se unen a El comprador de aniversarios de Adolfo García Ortega (Ollero y Ramos), Invasor de Fernando Marías (Destino) y Enterrar a los muertos de Ignacio Martínez de Pisón (Seis Barral) en el cuadro de honor de este premio, creado en 2004 como homenaje a la escritora zafrense.

Ya elogié aquí hace unos meses los relatos de
Los peces de la amargura, por eso más que hablar ahora del galardonado me gustaría hacerlo sobre el galardón. Porque el premio "Dulce Chacón" es uno de los más singulares y honestos de los que se otorgan en España.

El proceso del premio arrancó este año con la selección de los libros finalistas a partir de listas de tres títulos propuestas por dieciséis personas: los siete miembros del jurado con voto y nueve críticos literarios (Ernesto Ayala-Dip, Francisca Flores, Antonia Sande, Javier Goñi, Antonio Iturbe, Juan Ángel Juristo, José María Pozuelo, Carmen Rodríguez Santos y Fernando Valls). Según dicen las actas de selección de las obras finalistas, recogidas todas las candidaturas, se obtuvo una lista de 25 libros, sobre los que cada miembro del jurado eligió 6, adjudicándoles distintas puntuaciones según el orden de preferencia: 10, 8, 6, 5, 4, 3 puntos, de primero a sexto, respectivamente. De ahí surgieron los cinco finalistas entre los que el jurado ha elegido al premiado. Pero además, y para incrementar el perfil participativo del premio, el voto de la concejala de cultura es sugerido por una comisión popular de lectores que presenta sus resultados en un acto público (ver cartel anunciador).

En fin, un premio transparente y hasta participativo detrás del cual está la abnegación y el buen hacer del poeta Luciano Feria, que ejerce de secretario ―sin voto― del jurado.