sábado, 1 de julio de 2006

A mi querido público

Esto de los blogs acabará analizado por psicólogos. Lo estará ya. La movida que se ha montado por estos lares en los últimos días me está sirviendo de aprendizaje acelerado sobre la condición humana. Uno tiene ya 45 años y a estas alturas algo conoce del asunto, pero debo admitir que estoy asistiendo a un inestimable master de postgrado. Más allá del asunto de Pilo, que creo que está ya bastante agotado (el asunto, no él), lo curioso es cómo el río revuelto de la polémica atrae a tipos extraños, al acecho para despotricar contra cualquiera a la mínima de cambio. Gente a la que ni le va ni le viene lo que se esté discutiendo. Adormecen con las manos cerca del teclado y se espabilan a la menor oportunidad con la injuria en los dedos, o te descubren en internet (¡anda, aquí está este cabrón!) y aprovechan para escupirte al paso, como si estuvieran en un balcón y se escondieran después. En ocasiones son antiguos enemigos (tengo un par de ariscos por cada muchos amigos), tipos a los que uno les cae mal desde siempre, con o sin razón aparente, o gente que te odia por alguna suposición: suponen que eres de este o de aquel partido político, suponen que te lucras del común, suponen que estás a favor o en contra de la refinería, suponen..., suponen...

En algunas de estas prácticas estoy curado de espanto. Diez años en política local —aunque ya lejanos—me adiestraron en la defensa ante el navajeo. Por lo demás, casi nunca he visto los toros desde la barrera, y ya se sabe que cuando uno torea se arriesga al halago o al improperio del público. Los límites, como siempre, están en el respeto a quien quiere seguir asistiendo al espectáculo. Ese derecho es mayor que el muy cuestionable de quien dice expresarse y sólo insulta.

Por eso la contumacia de algunos me ha aconsejado —aunque me he resistido bastante— a moderar desde hace unos días los comentarios. La plaza está más tranquila. El cedazo impide el regodeo de los lenguaraces, aunque también dificulta la participación de los bienintencionados. Ruego un poco de comprensión a éstos y dedico todo mi desprecio a aquellos.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Haces mu bien. Mu requetebien. Eso los lenguaraces a la hoguera, a la quema con ellos, esos protervos lenguaraces malditos, que empuercan los blogs con comentarios rijosos y comprometidos, con erróneas consideracions, con galleguismos y catalanismos despreciables, cuando no son parladores francófonos, ¡vaya usted a saber si emigrantes! En fin mana duro a los lenguaraces y a todo vano uso de la lengua y de los bienes que Natura nos da para su correcto uso. Te apoyo, Lama. Sobran casi todos los blogs que son lo lenguaraz elevado al cubo de la moda.. Ya lo decía Freud, que todo verborrea derramada no es más que la manifestación externa de un mal interno. Por lo tanto compadezcamos a los pobrecitos verborreicos. Queselevahacersele... Son asina, der coló de la tierra...

josemarialama dijo...

¿Ves? Con la ironía también criticas, pero sin tener que mentarle la madre a nadie. Todo es mucho más civilizado, más chic, más pequeñoburgués (como muchos de nosotros). Me pones a parir, pero finamente y todos tan contentos.

josemarialama

Agustín Romero Barroso dijo...

Estimado Jóse Mª: Leo un poco con incredulidad su última entrada en el blog con que nos prodiga calidad y cortesía, aparte de interés.Lo visito frecuentemente;pero no paro en comentarios. Usted sabe que de todo ha de haber en este tipo de usos, de todo. Parece que usted -y corríjame si yerro- pidiera perdón por tenerlo, y lo peor, como si se justificara de algo... Y ya sabe eso de "excusatio non pedita, acusatio manifesta"... Usted me ha dado la impresión de su “acusatio manifesta”, y lo digo con dolor, porque lo aprecio, aun sin conocerlo en un trato directo, que auguro que debe ser muy gratificante por sus muchas virtudes… Tuve algún trato con Luciano Feria, su paisano, y debe ser del tenor.
No haga caso a perros ladradores y siga su camino. No sé los términos de las injurias posibles en los comentarios, que hayan podido llevar a usted a esas reflexiones contra mezquinos. Pero seguro que se atienen al calor de lo tratado, y como tal han de ser leídas en ese contexto. Usted que es historiador debe saberlo bien: el contexto, la situación, el punto y la hora... Por lo tanto yo le aconsejaría que no tamice nada, que no ponga cotos a su libertad. Puertas al campo. La mentira y la infamia por sí mismas fenecen. Salvo si le cuelgan algo manifiestamente perverso. No creo quer tenga enemigos que le deseen mal. No. Creo que discrepan de algunas cosillas con usted y ya está. Así que sea maduro, que no dudo lo es con sus 45 años, y dele pábulo a los lenguraces ignorándolos, que solitos se aburren, como verá. Y siendo este un lugar público de comentarios debería ser usted magnánimo en la libertad de expresión. Ya digo, siempre que no sea perversa ni opinión. Si no estaría usted canteándose con la misma actitud de aquellos de los que está a años luz, por su prohombría de bien, sus ideas y su trabajo encomiables por muchísimas razones.
Lamento que hayan incordiado un corazón tan noble. Mi apoyo siempre y mi solidaridad si la cosa fue grave.

Anónimo dijo...

No te pongo a parir. Te equivocas. Simplemente tengo otra visión. No tomo tan en serio algo que es pura literatura, pura creatividad genérica de no se sabe qué género. Tu persona y tu ser los quedo bien respetados. Es pura retórica todo ¿No lo ves? O es que los hombres de letras dan tanto fiabilidad a lo escrito todavía...? Tanta. Incluso esas injurias posibles, esos comentarios no deseados digo yo que tendrán algo de valor, aunque fuere literario... Date un gusto lúdico, relativista o de simple estratagia literaria, donde la verdad, la certeza y todo eso se diluyen...

josemarialama dijo...

Agustín,

lo que se queda en el tamiz es siempre perverso. Sólo cribo lo que considero insoportable.

Por cierto, gracias por tu "Torre Túrdula". Disfruto cada vez que cae (con dificultad) una en mis manos, aunque te demoras mucho y deberíais sacarla más.

josemarialama

Agustín Romero Barroso dijo...

Bueno, pues gracias miles. Torre Túrdula es un esfuerzo, a veces ímprobo, personal. Mi compañero se dedica al otro de sacar los medios para hacerla posible, aunque los dos hacemos de todo, en su absoluta libertad e independencia. Por cierto que ya aprovecho para solicitarte algo para la próxima, si lo tienes a bien. Ya sabes el formato y puedes colegir su extensión, etc. Lo envías a la dirección en contraportada, o bien por mail allá expreso.
Ya debió salir el segundo número de 2006, pero problemas diversos la retrasan. Pienso que para final de julio estará, con mucho esfuerzo. Es semestral y hemos considerado sacarla cada 4 meses; pero necesitaríamos más gente implicada, que no la hay, y más medios, que son difíciles sin subvenciones institucionales públicas, a las que hasta ahora nos negamos. Más mi compañero que yo, siempre que no determinen, claro es...
Un abrazo. Por cierto mi libro "El alto vuelo del gato", que he presentado sólo fuera de Extremadura: en Zaragoza, Barcelona, Madrid... Me gustaría poder presentarlo en Zafra. No sé si en el Seminario de Estudios Humanísticos?, corrígeme si me equivoco...
En fin, un fuerte abrazo y mis rendidas gracias por tu inestimable blog que visito y leo con interés.
Que la salud no te canse nunca, ni a los tuyos.

Agustín Romero Barroso

javier castro dijo...

Sinceramente yo creo que debe ser el calor lo que hace que la gente esté a la que salta. Yo he llegado a estar en un viaje por Túnez a 49 grados a la sombra y la verdad es que no estaba uno para nada y los nervios se ponían de punta. Comprendo a los Gálvez y compañía que rápidamente se ponen a cantar el A por ellos oeeeee, y ya hacen chistes de uno y dicen que nadie (¿ni siquiera la abuela?) nos quiere. Hay que disculparlos: Es el calor de estos secarrales en los que moramos malamente. En noruega la gente tiene otra civilidad. Creo por tanto que los aires acondicionados pueden hacer mucho por la cultura y el diáalogo en Extremadura. Por otra parte sí me ha preocupado que muchas personas que han demostrado no saber dialogar, decían ser profesores. Y esto me parece un síntoma claro de la deriva que ha tomado la educación y la enseñanza en España. Creo de verdad es que es más necesario que nunca que los alumnos aprendan desde jóvenes a hablar en público y a debatir con los demás (un poco como vemos en las películas de EEUU en las que hay incluso concursos de debate escolar). Aquí uno puede acabar una carrera, por ejemplo Historia del arte (es un ejemplo pero también un caso totalmente real de una amiga) sin haber abierto jamás el pico en clase para exponer nada y sin haber leído ni un sólo libro en su vida (le dan un sueño terrible según parece). Así cómo vamos a saber opinar sin calentarnos los cascos. No hay costumbre. Creo que muchas veces los comentarios de este blog (yo me incluyo en el lote) parecían más cosa de patio de escuela con bronca y mala leche, o también recordaban las sesiones de la asamblea de Extremadura donde según parece la cosa está a punto de grill.
ES triste que mucha gente que podría aportar cosas interesantes, sólo interviene en las polémicas o bien para hacer carne mechada con alguno o para decir eso tan raro y lamentable de ¡No discutais, qué verguenza etc!. Estos últimos no se dan cuenta del valor y la riqueza que encierra todo debate y me recuerdan a mi tía Pepa que -educada en el franquismo y de sirvienta muchos años- siempre que veía a la familia debatir cualquier cosa (¿no todos vamos a opinar igual no?, si no esto sería la rumanía de Ceacescu) se ponía nerviosa y pedía por favor que lo dejáramos, que no discutiéramos (para ella todo lo que no fuera amén era discutir) etc.
Nos queda mucho camino por hacer y necesitaremos buenos abanicos para pasar los sofocos.
Parece que ya han abierto las piscinas y con la birra y el bañador lo llevamos todos mejor.
Un saludo atento a todos.

josemarialama dijo...

Javier,

esa teoría tuya del aire acondicionado está muy, pero que muy bien.

Saludos refrigerados


josemarialama

Francisco Gálvez dijo...

Hace unos días pedía Castro, o el Castro (sí, como él nos llama "los Gálvez"), que dejáramos los tuya/mía, pero parece que no era cierto: hablaba sólo por hablar y quería continuar su soliloquio a ratos interrumpido; esa impresión me ha dado al leer otra vez esta última intervención suya, donde vuelve a mentarnos; ¿por qué razón? ¿A cuento de qué? ¿No habíamos quedado en que por cortesía con los lectores del blog, y a petición de su responsable, dejábamos "el tema? Será que necesita, como ya insinuaba alguien aquí, charla.
"Civilidad" es un término que usa el Castro. Debería saber que tiene dos acepciones, y a pesar de que una esté en desuso, sigue vigente. Él usaba la primera para hablarnos de que sí, que en Noruega eran muy "cívicos", y amaban el debate. Se nota que no ha estado en Noruega o sabe poco de la historia de ese país en el siglo XX. Y sí, soy profesor y contento. Me gano mi sueldo honradamente tras unas honradas oposiciones, no he de medrar en parte alguna. Me parece que la segunda acepción de civilidad tiene que ver, y lo digo respetuosamente, con todo lo se transparenta, a tenor de sus intervenciones, del mundo del tal Castro, o del Sr. Castro, o de Javier Castro, como prefiera. Yo también le replico, creo que tengo derecho por alusiones, con el mayor respeto a este blog.

(Del lat. civilĭtas, -ātis).
1. f. Sociabilidad, urbanidad.
2. f. desus. Miseria, mezquindad, grosería.

javier castro dijo...

Sólo contesto para precisar que tiene razón el Sr.Galvez en una cosa: no he viajado a Noruega ni sé mucho de su historia que imagino apasionante. En esto le doy la razón. En de usar palabras con acepciones en desuso no soy muy partidario así cuando hablaba de civilidad lo hacía en su primer sentido ya que como indica la abreviatura "desus" la acepción nº dos queda para Tutmosis V y sus colegas. Respecto a lo de que el Sr Galvez sea profesor juro por lo más alto que no tenía ni idea de que lo fuera (yo me refería a otras personas). No me imaginaba, y la verdad es que me ha extrañado su confesión, que se dedique a la enseñanza alguien que hace chistes con las demás personas o que las llama peleles (y no he visitado el diccionario de la Real academia pero a lo mejor pelele significa en su segunda acepción santo varón). Sinceramente ignoraba que usted fuera profesor como le digo, ya que los que yo tuve fueron personas más o menos duras o huesos como les decíamos pero siempre nos animaron y respetaron y nunca les vi haciendo burlas de nosotros aunque sabían mil veces más.
No me refería a usted al hablar de los profesores. Quede claro esto. En cualquier caso creo que sí que usted y los demás que se dedican a algo tan esencial tienen una tarea importante, y un buen modo de educar es mostrar educación, y la mejor manera de inculcar el respeto por los demás es ser respetuoso con todo el mundo.
Hechas estas precisiones, y pidiendo disculpas si se sintió aludido querría invitarle a un refresco y dar paso a temas más bonitos y constructivos. No se me enfade, piense que yo (a diferencia de usted conmigo) no le he insultado nunca. Tómese, si le apetece claro está, una buena cervecita fría y déjemos tanto toma y daca.