miércoles, 30 de abril de 2008

Las alas de la vida


Hace un año, el 17 de mayo de 2007, vi una película impresionante: Las alas de la vida. Un documental sobre la dignidad ante la muerte de un enfermo terminal, Carlos Cristos, aquejado de una dolencia incurable, atrofia sistémica múltiple, que recurre al cineasta Toni Canet para que haga una película sobre su acercamiento vital a la muerte. Fue un pase, digamos, privado. La película aún no se había estrenado, pero una de las guionistas, Carmen Santos Unamuno, es amiga y vimos la película en casa de otro amigo que está enfermo. Fue una tarde extraña. De una tristeza profunda pero también de una incomprensible alegría. Veíamos en la pantalla cómo alguien vivía con inédita naturalidad la fatalidad de su muerte.

Hace unas semanas volví a emocionarme viendo la misma película en el programa Versión Española de La 2. El protagonista, Carlos Cristos, murió el sábado pasado en su casa de Mallorca tras varios años de enfermedad. Sólo me sirve de consuelo algo que él dijo en el documental: que la vida sería un drama sin la muerte.

5 comentarios:

jfgras dijo...

Fue un pase, digamos, privado. Al término de la película, Carmen dijo unas palabras que espero no olvidar nunca: no nos obsesionemos con que la vida sea larga, basta con que sea ancha. Carlos Cristos nos lo enseña, con su vida y con su muerte (http://www.lasalasdelavida.com/index.html).

Anónimo dijo...

"no nos obsesionemos con que la vida sea larga, basta con que sea ancha"

"la vida seria un drama sin la muerte"

Muchas gracias

Anónimo dijo...

Hay personas capaces de ensanchar un poco su vida y son buenas.

Algunas son capaces de ensancharla mucho y son mejores.

Pero sólo unas pocas son además capaces de ensanchar la vida de los que le rodean. Esas son las imprescindibles.

Con el préstamo de Silvio, gracias anónimo

er sorro dijo...

NO es Silvio, sino un poeta y dramaturgo alemán, Bertol Brech, quien te presta.
No me cuadra eso de más y más, que si ancho, que si largo, todo más que nadie y que nada... No me cuadra.
Extensa e intensa a lo mejor aclara algo...

Anónimo dijo...

Leo hoy estos comentarios buscando en el blog consuelo tras la muerte de Manolo. Qué dos grandes hombres, Carlos Cristos y Manolo Peláez con los que he tenido la suerte de convivir. La frase de la que hablamos la pronuncié en los comentarios que hicimos tras ver la película de Carlos en casa de Manolo. La centro en su contexto. Yo era residente en el Hospital y estábamos un nutrido grupo de médicos haciendo el pase de visita tras el viejo profesor Querol. Ante un paciente prácticamente moribundo, una adjunta joven nos relató brillantemente los diagnósticos de sus enfermedades que se iban concatenando en cascada... ella también proponía tratamientos en cascada pensando en la enfermedad como objetivo. El profesor Querol, ante una propuesta de tratamiento agresiva y haciendo evidente que el objetivo era una persona que se estaba muriendo irremediablemente comentó: "señorita, en estos momentos no es cuestión de hacer la vida más larga, sino más ancha". Sin duda una de las cosas más importantes que aprendí en mi aprendizaje hospitalario. Saludos, Carmen Santos