martes, 15 de enero de 2008

Nuevo libro de Francisco Espinosa



Francisco Espinosa (Villafranca de los Barros, 1954) acaba de editar un nuevo libro con el que prosigue su labor investigadora sobre la II República y la Guerra Civil. En este caso se trata de un estudio sobre la Reforma Agraria y las ocupaciones de tierras en Badajoz durante la primavera de 1936. Es el texto de su tesis doctoral, con el que obtuvo el grado de doctor en Historia en la Universidad de Sevilla. Y le escribe el prólogo quien le dirigió ese trabajo de investigación, Antonio-Miguel Bernal.
Si en otras de las recientes entregas historiográficas de Espinosa su atención ha estado puesta más en los desastres de la guerra y en la crueldad de la represión que en el sur ejercieron los facciosos, ahora sitúa su atención en los precedentes: la amenaza que para los terratenientes supuso la determinación campesina de ocupar tierras para cultivarlas en la primavera de 1936. Porque la motivación de los que provocaron la guerra civil, más allá de alharacas nacionalistas o religiosas, fue hacer frente a quienes ponían en peligro sus privilegios. Es significativa la comparación entre las listas de propietarios de fincas incautadas con la de dirigentes de la Nueva España de Franco y esclarecedora también las de los dirigentes campesinos y los fusilados en las tapias de los cementerios. En la herida de la reforma agraria -herida para unos cuantos y que provocó después la muerte de muchos- ahonda el autor de este libro con la decisión y rigor a que nos tiene acostumbrados. Con este nuevo título, Espinosa consolida su trayectoria como uno de los principales investigadores del período 1930-1940 en España.
La primavera del Frente Popular se presenta mañana miércoles 16 en Cáceres a las 20 h. (Salón de actos del Colegio Mayor "Francisco de Sande", Plaza de Pereros, 2). En el acto intervendrá el catedrático de historia contemporánea de la Universidad de Extremadura, Juan García Pérez. Al día siguiente, 17 de enero, se presentará en Badajoz (20 h. Salón de Actos del MEIAC C/ Virgen de Guadalupe, 6) por el catedrático de historia económica de la Universidad de Salamanca, Ricardo Robledo.

31 comentarios:

Kameraden dijo...

Importantísima la contribución de Espinosa al esclarecimiento de los dramáticos hechos que acaecieron en esta tierra a partir del infausto 17 de julio. Siempre los intereses económicos primando sobre otros, siempre la infraestructura sobre la superestructura, que no deja de ser un mero barniz, una excusa con la que justificar el genocidio posterior. Ahí, en la tímida REFORMA AGRARIA y en las ocupaciones de fincas es donde hay que buscar el odio que motivó a la extrema derecha a asesinar masivamente, sin complejos, tras el triunfo del golpe militar. Si la reforma agraria hubiera sido más profunda, más rápida y menos tibia otro gallo nos hubiera cantado a todos y si, en vez de tantas contemplaciones con los propietarios refractarios y facciosos las ocupaciones de fincas del 36 hubieran sido lo revolucionarias que la situación demandaba, como mandan los cánones, ahora estaríamos hablando de otra cosa, pero se les hubieran parado los pies y otras cosas en seco a toda esa panda de golpistas y fascistas, y la Historia de España pudiera haber sido otra.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

De necesaria y grata lectura, segurísimo.
Lo que lamento es que de todo esto los fascio de ahora saquen tajada, ejerciendo de herederos de los revolucionarios extremeños de entonces¡¡¡Y hay años luz!!! Uno de aquellos yunteros era mi abuelo, y no pido nada por ello, sólo la verdad para quien fue fusilado en tapia de cementerio, despúes, en la represión, que no era de partido ni de partía alguna...
Espinosa siempre me ha conmovido por la inteligencia expositiva del análisis de aquella represión.
Así que gracias de nuevo.

Anónimo dijo...

Mi querido amigo. Puedes observar en lo que se denominó el PLan Badajoz, ahora en el 2008, para qué ha servido.
Sólo los currantes han tirado p´alante. Los sinver... vendieron ese terruño, esa casa, y a vivir del paro.
La tierra p´al que la trabaja.
No para todos. Esa es la gran pregunta a una buena respuesta.

Anónimo dijo...

Ayer estuve en la magnifica conferencia. Sin duda ninguna, Francisco Espinosa, está creciendo tanto en sus investigaciones históricas como en su dominio de la oratoria. Ello, unido a la también certera y cariñosa presentación que hizo de la publicación, Ricardo Robledo, catedrático en Salamanca, nos supuso una lección extraordinaria de la Historia de España.
Investigaciones, como la tesis doctoral sobre la reforma agraria de F. Espinosa, son las que nos sirven para mejorar nuestro conocimiento y conciencia de lo que ha sido nuestra historia. Muchas veces hemos oído hablar de que aquello fue un enfrentamiento entre dos bandos, que la culpa fue de todos, etc. La sobresaliente tesis de Francisco Espinosa, aporta luz y claridad a todo el levantamiento y al contexto en el que se produjo. Y describe a la perfección la relación causa efecto entre la Reforma Agraria y el levantamiento militar y la durísima represión posterior. Como siempre, una vez más, es la economía la que determina a las relaciones sociales, a la política.
Como dijo el profesor Robledo, estamos ante un clásico de la Historia. Y este libro lo corrobora. El que no se entera es sencillamente porque no quiere.
Y, curiosamente, Francisco Espinosa, aprovechó la ocasión para contestar a las palabras que Celdrán, actual alcalde de Badajoz, tuvo para un antecesor en el cargo, Sinforiano Madroñero, del que se permitió decir el año pasado que “no había ni calentado el asiento” intentando hacer una “broma” (¿) de su asesinato en el 36 por los facciosos, pretendiendo reducir la trágica realidad a anécdota.
Y no es que los grandes propietarios aprovecharan el levantamiento militar para asesinar a los campesinos y retroceder a la España anterior a la Reforma Agraria, como se expone en el anterior comentario, creo que los grandes propietarios fueron apoyo y causa fundamental de aquel levantamiento; junto con gran parte de la nobleza, el capital industrial y financiero, el propio ejercito y la Iglesia. Su finalidad era detener el tiempo, hablando metafísicamente, aunque para ello el asesinato, la represión, el miedo y la vuelta a la España negra fuese el instrumento que voluntaria y concientemente se utilizara.
El poder económico debía quedar en las manos de siempre. Lo demás son anécdotas no Historia. Francisco Espinosa, hace Historia, ya lo ha demostrado sobradamente. Me permito recomendar el magnífico libro, si lo que desean es conocer nuestra Historia.
Saludos.

No pasarán dijo...

¿Se refería a la hermana Rusia, tal vez? ¿La GRAN REFORMA AGRARIA no era similar a la de los soviets rusos?¿No había por la fecha delegados rusos para el FP? Muchas coincidencias sí que había. Sobretodo si se desea conocer TODA NUESTRA HISTORIA, no parte de una historia.

Anónimo dijo...

Asistí al acto de MEIACy tengo que coincidir con quienes han escrito anteriormente. Resultó un acto magnífico que además se vio compensado con una asistencia de numeroso público si pensamos que se trataba casi de un acto académico en torno a un libro de historia. La intervención del profesor Robledo nos reconcilia con la Universidad, normalmente ajena a este tipo de planteamientos y compromisos de carácter cívico. A Espinosa ya lo conocemos y este trabajo no hace sino coronar una línea de trabajo que empezó hace mucho tiempo. No hay duda de que se trata de un buen historiador y que desde su compromiso e independencia nos está dando poco a poco, casi sin darnos cuenta, la historia reciente de Badajoz. Como señaló R. Robledo, estamos ante un historiador exigente y riguroso cuyos libros transmiten la pasión con que han sido planteados y escritos. Lo expresa bien el que escribe más arriba cuando habla de la inteligencia expositiva. En fin, valió la pena estar la otra noche en el MEIAC.

Anónimo dijo...

Estuve en el MEIAC y quiero decir que el acto fue emocionante. Mis saludos al profesor Robledo y decirle que su exposición me gusto mucho. Y de Espinosa que estuvo magnífico. Soy lector de sus libros y este me parece de los mejores. Sólo una pregunta ¿cuándo se le va a reconocer en Extremadura el trabajo que lleva haciendo desde hace tanto timepo? O es que yo no estoy informado pues vivo fuera. Estaba ese día en Badajoz y pude escucharlo. ¿Se le ha reconocido su tarea de recuperar la memoria democrática de Extremadura? No estoy informado y me gustaría saberlo.

Anónimo dijo...

El libro de Espinosa es estupendo, me ha gustado mucho. Es verdad que era necesario saber por qué sucedió esa gran represión y este libro atina en la explicación. Enhorabuena. No pude estar en la presentación y eso que me hubiera gustado escuchar al profesor Robledo. Gracias Espinosa por contarnos nuestro pasado.

Anónimo dijo...

Pues creo que no se le ha premiado nada y yo estoy de acuerdo, es conveniente premiar a la gente que lo merece y Espinosa, me parece a mí, que se lo merece. No le vamos a dar el premio Extremadura como a tantísimas personas insignes y mindundis a las que se lo han dado, pero mira, un premio chiquitito a Espinosa tampoco vendría mal. Aunque sólo sea por cómo queda el Partido Socialista en su último libro. No entro ya en que si ese partido se identifica con el del mismo nombre de hace 70 años. Y yo soy uno del PSOE que sí se identifica.

Anónimo dijo...

Aquí el único que se le conoce la memoria, como bien saben los de Zafra, es al señor Ibarra, último premio Glez. Barrero ¡¡Ese sí que ha hecho por la Historia de extremadura!!! ¿Quién puede si no alardear de haber acabado de cuajo con plaza de toros de Badajoz? Eso sí que es Memoria histórica con premio incluido ¿Espinosa? Espinosa no es nadie, no ha caído ninguna plaza de toros. Al contrario. Criticó al PSOE por haberlo hecho. Espinosa sí que sabe.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Déjense de premios, que eso es de Mercado y Capital, de trinque y derechas...
Espinosa recibe el premio nuestro, de sus lectores, que somos muuuchos, y vamos a ser más. Difundamos sus obras, hagamos que los jóvenes lo lean con afán... Ese es el premio, ese, y no otro. Los premios intitucionales están envenenados, los otros son comercio. Ambos deshonran.
Por otra parte eso de premio y castigo, Ozman y Arimún, algo simple y hemipléjico, ¿no creen?
Lo bueno es que Espinosa pudiera dedicarse todo su tiempo, con recursos suficientes, para investigar, que eso sí que es bueno para todos...
¡¡A ver si mañana me traen el libro, que estoy deseando meterle el diente...!!
Y salud a todos! Y gracias por las impresiones de la presentación. En mi próxima crónica en el portal aragonés elpollourbano.net voy a dedicarle espacio, que hay que difundir, salir de los bardales del terruño...

Anónimo dijo...

Sr. Agustín:
Eso que dice Vd. que los premios son del Capital, de derechas, quisiera responderle un poquito.
“Transexualia 2006”, “Rosa Manzano", "Galardones de Juventud 2004", "premios de la Fundación Ramón Rubial". Si quiere, continúo.
Porque haya alguno más, no se rasgue las vestiduras.
Y como podrá comprobar, y ateniéndome a sus palabras por un silogismo, más de derechas que el PSOE, ninguno.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Mire, los premios suponen que alguien es más que otros, o que otros son menos que alguien..., ¿me entiende? Y -como dijo Juan de Mairena, un alter ego de Machado-, "nadie es más que nadie".
Son el uincentivo perfecto de la competitividad capitalista, el oportunismo claro de la mercaditecnia y la forma de valorar, aherrojar y militarizar del estado.
Todos esos premios que me cita son a mimetismo de viejas argucias conservadoras, ultracompetitivas y vergonzantes, los organice entregue o haga Perico el de los Palotes o organizaciones presuntamente revolucionarias. Serían algo así como el tigre vegetariano, en ese "detalle". Por otra parte el asunto está ya superado y muuy estudiado como práctica vergonzante de dominio, poder y manipulación, mentira...
El reconocimiento y "premio" es otro, señor, otro, más humano, más solidario con todos, más auténtico que el jaleo mediático y circense, de tómbola cutre de los premios al uso...

Anónimo dijo...

¿Vd. cree que "Todos somos iguales"?
¿Ante quién o ante qué?
Desde luego que ni ante la ley, por mucho que se diga.
El coeficiente del intelecto ...
La posición social de la que se parte.
Su utopía de la igualdad del ser humano.
¿Me entiende? Así es, por mucho que no lo desee.
Hasta los regímenes no capitalistas, es decir, los autoritarios marxistas, dan sus premios.
¿Es lo mismo el Comandante Fidel, que cualquiera del 14% de la población anciana que hay hoy, por mucha revolución que hicieran juntos?
A unos se les premia, a otros, "Al carajo", como diría otro del Caribe.
Lo siento.

antonio dijo...

Pero qué tonterías dice este Sr. Agustín. Enhorabuena a Espinosa. Yo también sé que los premios tienen una importancia relativa, aun así pienso que no estaría nada mal premiar la labor que hace el Sr. Espinosa Maestre. La suya es una tarea individual, independiente y honesta. Por eso si el poder se lo reconociera no ganaría el Sr. Espinosa, que ya tiene su recompensa en sus lectores, sino ese poder que a veces parece olvidar a los mejores y sólo reconoce a sus lacayos. Y esto que opino yo lo piensa mucha gente.
Buenas noches.

agustinromerobarroso@gmail.com dijo...

Si el poder premia, malo, algo gana y algo vence. Porque todo poder va contra la libertad. Siempre.
Mire, don Antonio, yo no valoro lo que alguien dice llamándole simplemente "tonterías". Propio en esta tierra de los extremeñís arrimadillos al mando... Por desgracia digo y escribo pocas. Y lee bien: desgracia. No me molesta eso que valora, como creencia u opinión, ambas no se basan en el raciocinio, no son criterio. Me molesta la indigencia mental de usted que no da ni un sólo argumento para definir mis "tonterías", y también el mantenedor del blog y los que leen esto, por tener que leer algo sin argumentos, aun fueren mínimos, mínimos.
Típico del extremeñí en mando o entragado a él la descalificación castiza, el improperio mendaz, la regurgitación bronca y despreciativa de lo que no sabe, desconoce o no le interesa (ahí está micer Ibarra y todos los de la partía con enxiemplos bien trabados de sus demagogias).
Está demostrado históricamene que todo premio del poder, del capital y sus mercados son para controlar algo, alguien. Siempre. Salvo los folklóricos, miméticos o desarbolados.

Anónimo dijo...

Para el tal antonio y otros: ¿Cómo era aquello de que los hay que cofunden valor con precio, o era confunden valor con premio?
Que lo piensen en sus molleras. Valor, precio y premio...

Anónimo dijo...

¡Qué eso es así!:Todo necio confunde valor con premio. Un dicho muuuy antiguo popular, y sabio.
De nada

Alicia Vernok dijo...

me lo apunto. Ya tengo ganas de leerlo!

mamensa dijo...

Uff menuda polémica, yo sólo quería decir que a mi el libro me lo han traido los Reyes, que voy a leermélo y poco más, les dejo con su polémica.

Anónimo dijo...

La auténtica recuperación de la memoria pasa, entre otras cosas, por la anulación de las sentencias franquistas. Dicho esto es de agradecer que historiadores como Espinosa, sigan trabajando en este tema y de la manera tan exhaustiva y sincera como lo hace él.
Desde la Universidad Extremeña lo que se hace es poco y no de primera calidad ¿Por qué no cuentan con Espinosa? Queremos asistir a sus cursos. Muchos que estudiamos Historia lo admiramos y sus libros son nuestros referentes.

Anónimo dijo...

Para mi no hay ninguna polémica. Enhorabvuena Espinosa. Tu libro relata la historia de mi familia y te lo agradezco. Tu memoria es ahora también la mía y la de mis hermanos, ya no estamos solos. Durante mucho tiempo así lo estuvimos. Gracias a tu investigación la larga noche de la dictadura acabó para nosotros. Es una pena que esta democracia timorata no os dé el soporte necesario para que historiadores cono tú tengáis más facilidades en vuestras investigaciones. Alguna vez nos cansaremos de votar a esos políticos. Muy agradecidos.

eva dijo...

Estimado José María:

Qué fotografía más hermosa. El artista que captó esa imagen quería inmortalizar ese momento histórico: campesinos reivindicativos, cansados de mendigar trabajo, se disponen a trabajar unas tierras ajenas, unos inmensos latifundios cuyos propietarios pensaban destinar a la cría de toros, a las grandes monterías o simplemente como elemento decorativo del paisaje. Por fin llegaba la ansiada reforma...

Después quizá hubieran llegado las escuelas, los hospitales, el progreso...

La esperanza de esos campesinos de lograr unas mejores condiciones de vida no dejaba lugar para pensar que buena parte de ellos acabaría llenando los centenares de fosas comunes que pueblan las tierras del sur de España. Porque la esperanza se truncó: lo que llegó no fue el progreso sino el exterminio, de la mano de una aristocracia agraria tan mezquina como retrógrada, tan embrutecida como paranoica, indiferente al paro masivo y a las penurias del proletariado rural, entonces grupo social mayoritario que veía crecer a sus hijos descalzos, sin escuelas y trabajando en las labores del campo desde muy corta edad.

Lo cierto es que ninguno de esos caciques tan prepotentes, altivos e incultos que despreciaba cualquier forma de trabajo quiso ver que la reforma agraria hubiera beneficiado, aparte de a los jornaleros, también a ellos mismos. Al cabo de 70 años, desposeídos los latifundistas de casi todos sus antiguos privilegios por la evolución de la economía y el desarrollo industrial y social -en el que en modo alguno han participado- es ahora cuando puede verse que no fue lo que lo que algunos propagandistas de medio pelo llaman "modelo soviético" la amenaza a su existencia privilegiada de zánganos ociosos y opresores, sino un modelo capitalista el causante de que muchos de ellos se hayan arruinado o bajado de nivel social, hasta el punto de tener que vender –cachito a cachito- sus preciadas fincas; otros incluso -caso de Jaén- han tenido que vender pedazos de sus olivares a sus antiguos "cogeores".

Con esto queda patente lo inútil de su represión, de ir en contra de la historia manteniendo el feudalismo a tiro limpio. De esa aristocracia rural nos quedará su imagen más fea: la del señorito a caballo con un rifle al hombro, acompañado de criminales, a la caza –no de ciervos ni jabalíes- sino de los jornaleros que, horrorizados ante la venganza que se avecinaba, abandonaron sus pueblos en el verano de 1936. Su imagen actual ya no asusta, provoca vergüenza ajena, como la que muestran sus descendientes en algún soez programa de tele-basura, único recurso de no pocos de ellos para salir adelante. Y a los que han podido sobrevivir –sin trabajar- les toca ir a mendigar como pedigüeños a Bruselas, teniendo que dividir fincas y recurrir a toda clase de chanchullos para captar así unas subvenciones que dentro de pocos años también se acabarán. ¿Qué les quedará entonces a los antiguos amos de España, a los que no han sido capaces de mantener, teniendo todo a favor y a costa de detener una reforma agraria y un progreso, su estatus de todopoderosa aristocracia?

Seguramente tengan que consolarse haciendo de guías de alguna Carolina de Mónaco en sus famosas visitas a Extremadura, o tapándole las vergüenzas a su marido para que no haga de las suyas en algún rincón a la sombra de una encina.

Las muertes inútiles de todos esos jornaleros puede que no les pese en la conciencia, pero algo sí les pesará siempre y es que esa España negra que ellos crearon y mantuvieron tanto tiempo es ya parte de un pasado tenebroso y macabro.

Ya no tendrán una segunda oportunidad. Ahora toca trabajar, como a todo el mundo.

Saludos cordiales.

Anónimo dijo...

Suscribo todo lo que Eva dice, todo. Siempre lo supe por mi familia, donde no se perdió punto ni memoria del dominio del Capital, Estado, Mercado.
Pero todo cambia, todo. Hoy como ayer. El poder no suelta la presa tan fácil. Hoy las relaciones y la situación no ha mejorado mucho, con otros parámetros, claro es. Los de abajo siguen abajo, los de arriba, arriba. Los de arriba detentan recursos, los administran, mercadean, apropian, imponen... Los de abajo los mantienen, con su servidumbre voluntaria, llamada voto, democracia y todo eso del Sistema. Los de arriba están unidos (Capital, Mercado, Estado), los de abajo manejados y desunidos.
No es el andrajoso caciquismo pasado de moda, que no de modos, lo que impera ahora: pero no nos zafamos del caciquismo. Mirad al caso sangrante del empecinamiento en poner una refinería obsoleta, arcaica, costosa en Extremadura. Para beneficio principal de esa crema del caciquismo extremeñí (los de arriba y sus jefes bancarios), y con la demagogia de que crean puesto de trabajo...
¿Quién se cree que los "socios" capitalistas se hayan vuelto de proto generosos con los trabajadores pa darles "curro", atrapando el cien por cien del dinero de subvención en muuuchos años, tal vez todo el dinero que se vaya a invertir por la UE en Extremadura? Los madamases de la Junta no informan de la verdad, de nada. Y los manijeros de los sindicatos tampoco, nada de nada. Sólo dicen sí y amén...
No se aprende. Y aquí sí se puede decir que se va contra la historia, contra la vida, contra los de abajo. Porque el caciquismo moderno sí sabe como no equivocarse...
Hay una hermosa película sobre las minas de Ríotinto, cuyo título no recuerdo bien, pero es algo así como "Las entrañas de la tierra", basada en hechos reales que ilustraría mucho lo de la refinería, lo de los caciquismos seculares en Extremadura y demás.

Anónimo dijo...

Jo, qué lío...
Pero, amos a ver, entonces, ¿quien somos los güenos?

Laura dijo...

Respecto a lo que dice Eva de la portada del libro de Espinosa ¡cuánta razón tiene! Es una foto de gran fuerza. Espinosa elige muy bien las portadas de sus libros y además nos cuenta su historia ¿Recordáis el anexo referido a la foto de "La columna de la muerte? Son ejemplos de lo minucioso que es este gran historiador. También son de destacar las notas de sus libros. Habitualmente las notas son pesadas, rompen el hilo del texto, no aportan nada... Pero en el caso de los libros de Espinosa Maestre son tan interesantes y amenas que son un placer leerlas.

En definitiva y esto es lo mejor, son libros para ser leídos por todo tipo de personas. Quiero decir para ser leídos por expertos y por gente como yo que soy una aficionada a este tema y estoy enganchada sin remedio a "La primavera del Frente Popular".
Adiós Sr. Lama.

Anónimo dijo...

En las pelis ganan los güenos siempre, en la realidad y la historia ganan los malos, también siempre.
La respuesta se da si te preguntas: ¿quiénes ganan ahora? Pos eso son los malos, ¡ea!
KESMUZENZIYO!!!

m p dijo...

¿Alguien sabe si el libro de Espinosa se presenta en algún otro sitio? No pude asistir en Badajoz y eso que me hubiera gustado escuchar al profesor Robledo, además de a Espinosa claro está? ¿Quizás en Mérida o en Zafra? Si alguien lo sabe por favor que lo comunique. Gracias.

josemarialama@gmail.com dijo...

El libro de Francisco Espinosa "La primavera del Frente Popular" se presentará en Zafra el viernes 15 de febrero a las 20.30 horas en el salón capilla del Parador de Zafra. El acto estará organizado por la Asociacion de Recuperación de la Memoria Histórica "José González Barrero", la editorial Crítica y el Instituto de Bachillerato "Suárez de Figueroa".
La presentación correrá a cargo de Ángel Calle, profesor de historia y alcalde de Mérida.

josemarialama

Anónimo dijo...

Josemarialama, gracias por la información. Sin duda un acto para no perderse. Estuve en el de Badajoz y estuvo lleno y con gente de pié. Fue magnífico, extraordinario por las tres personas que lo presentaron y por la obra que nos presentaron. ¡Qué gozada! a unos les gusta el "furbol" a mi me gustan estos actos. La España plural? la verdad es que si pudiese, prohibiría que se pagasen esas cantidades a ociosos deportistas y pageríamos más a nuestros buenos investigadores como Espinosa, traería después a los españoles que trabajan e investigan fuera, y también a extranjeros buenos investigadores.

Anónimo dijo...

Amén.
NOTA Y PREGUNTA:
¿Qué, el Calle viene con el coche oficial y su chófer pa gasto de dietas o viene en bici?