lunes, 2 de enero de 2006

Manos dibujando


Mi ex libris es una reproducción de la litografía Manos dibujando de Maurits Cornelius Escher. Descubrí a finales de los años ochenta al artista holandés gracias al científico norteamericano Douglas R. Hofstadter, autor de uno de los libros más sorprendentes que he leído, Godel, Escher, Bach: un eterno y grácil bucle. Hofstadter, profesor de ciencias cognitivas de la Universidad de Indiana, escribió este extraño texto jugando con las similitudes entre las obras de un matemático (Godel), un músico (Bach) y un dibujante (Echer), y apoyándose en los diálogos de Aquiles, Zenón y la tortuga escritos por Lewis Carroll. El infinito, el bucle, la autorreferencia, el espejo, la reiteración, la paradoja, el isomorfismo y los palíndromos se entrelazan en un libro difícil y fascinante que es todo un tratado sobre la inteligencia, pero que también sirve para explicar fenómenos literarios como la metapoesía o ciertos cuentos de Borges.

Manos dibujando resume en una imagen el contenido del libro de Hofstadter, siempre que se tenga en cuenta que además de las dos manos dibujadas y dibujantes existe una tercera mano, también dibujante pero no dibujada: la de Escher o la del escritor que habla de la escritura.

3 comentarios:

francisco aranguren dijo...

Como mera referencia, al hilo de lo que dices, en Capela, revista personal de Bernardo Víctor Carande, en su tercera época, el suplemento poético "El Cónsul", dirigido por Jesús García Calderón, publicó las ilustraciones del historiador Jesús Vallejo (Cádiz, 1959), en las que con una línea limpísima representa simetrías idénticas sobre diversos temas(así, su colección de "Naipes"), si bien es cierto que de los dibujos del gaditano no cabe hacer una lectura más allá de la pura estética.
Metaliteratura. Creo que el que está dando una vuelta más de tuerca a esta simetría, con su obra es Enrique Vila-Matas, quien escribe sobre la imposibilidad de escribir (y escribe precisamente para dar la razón a los ágrafos). Es probablemente una visión irónica sobre los límites de lo literario y la necesidad de trufar de vida la literatura y la vida de ficción.

josemarialama dijo...

Gracias por el dato, Francisco

Oscar Pita-Grandi dijo...

Voy a robarte el dibujo. Está buenísimo.