Tensión estéril
Tampoco los políticos acaban aquí dirimiendo sus conflictos en el juzgado, como ocurre en otros sitios. No recuerdo ningún pleito entre concejales que haya terminado ante el juez. Ambientes de crispación política sólo se han vivido en contadas ocasiones durante los últimos lustros y ayudados por la animadversión personal entre líderes de fuerzas enfrentadas como Justo Roco y Antonio Pérez o, más recientemente, Antonio Pérez y Francisco Macías.
Pero estos días se nota en Zafra cierto ambiente de tensión ―o quiere provocarse― a cuento de los resultados de las últimas elecciones municipales, en las que la lista más votada fue el PP (4.045 votos y 8 ediles) pero con una mayoría absoluta de concejales entre el PSOE-Colectivo (3.880 y 8) e IU-SIEX (841 y 1). El entendimiento de los partidos de izquierda hace previsible que el próximo sábado continúe de alcalde Manuel García Pizarro.
Pues bien. El Partido Popular está llevando a cabo una intensa campaña (declaraciones, artículos, sms…) con el mensaje de que tiene que gobernar la lista más votada y que lo contrario sería una traición al pueblo. Además, tengo entendido que tanto el alcalde socialista como el dirigente de IU-SIEX, Antonio Corchero, están recibiendo amenazas anónimas ―supongo que ajenas al PP― con la intención de presionarles para que acepten una minoritaria alcaldía de derechas.
No debería hacer falta recordar que a los alcaldes los eligen los concejales y que sólo cuando no hay mayorías absolutas entre ellos para la elección, acaba cogiendo la vara quien encabeza la lista más votada. Pero es que, además, la mayoría electoral de izquierdas del pasado 27 de mayo no es nada extraña. En Zafra la izquierda lleva siendo mayoritaria desde 1991. Durante la mayor parte de la década de los noventa esa mayoría fue muy holgada (PSOE e IU sumaron 13 y 11 concejales, de 17, entre 1991 y 1999), aunque la división en Izquierda Unida y el cambio de tendencia nacional provocó una mayor igualación en los resultados a partir de entonces. En 1999 y 2003 la izquierda sumó nueve concejales frente a ocho de la derecha. Durante estos 16 años seguidos de hegemonía de izquierda sólo ha habido un período en el que ha gobernado la derecha, entre 1999 y 2003, cuando el PP ―con mayoría relativa― aprovechó el desencuentro entre PSOE, IU y Colectivo de Izquierdas para alzarse con la alcaldía.
Sé que no todos los militantes del PP de Zafra ―menos aún los votantes― están de acuerdo con esta tensión provocada. Alguno incluso, como el aún concejal del PP ―y ponderado articulista― Juan Carlos Fernández, se ha mostrado contrario a estas actitudes y ha advertido de que el asunto pueda desmandarse. Flaco favor se haría el PP de Zafra, y especialmente su cabeza de lista, Gloria Pons Fornelino ―a la que siempre he estimado―, si el sábado 16 se monta la gresca en el pleno de constitución del ayuntamiento. La tensión, en cualquier caso, será estéril.
¡Ah, por cierto! Ni sumando a los votos del Partido Popular los de Zafra Independiente (candidatura que no obtuvo concejalía pero sí 379 sufragios) más los votos en blanco (177) y los nulos (108) se supera esa mayoría absoluta de PSOE-Colectivo e IU-SIEX: 4.709 frente a 4.721. Esa es la mayoría.























